Al ver su sonrisa mi cara es blanca.
Que me informen de sus triunfos, embajadores de mi alegría.
Que no pare de crecer, algo (tal vez) ayudé a regar.
Que se acerque a lo más cercano de la locura pero sin tocarla.
Si se para en alguna esquina que sólo sea para terminar por decidir.
De todas las felicidades: la mejor, para usted.
Hay escritores en el olvido y olvidados secretos por escribir. Hay conocidos escondidos y gente escondida para no ser reconocida.
jueves, 26 de julio de 2012
martes, 24 de julio de 2012
Cómo vamos aprendiendo a enseñar a vivir, cuando los embajadores se convierten en sirvientes, cuando las opciones no eran tantas pero los huracanes enmascaraban más de lo que cabría imaginar. Si la luna me pide dinero y yo no tengo ni bolsillos no podríamos más que enseñar al sol a dar frío y a la noche a iluminar a los jornaleros que ya se van a dormir. No encuentro el final del camino pero es que voy nadando en alcanfor muy tranquilo y por mucho tiempo.
sábado, 21 de julio de 2012
Si tuviera que esperar a que tú me rescates podría pudrirme como se pudren los caballos salvajes en mitad de montañas empapadas por la lluvia. Si hubiera esperado que los arcoiris rondaran mi tejado tendría telarañas con ratas atrapadas en ellas. Si la vida fuera estar sentado esperando agujeros negros mi galaxia tendría tu nombre, aunque ya siquiera existiera, tal vez sí su luz. Si la mentira tuviera caballeros a su alrededor...los escoltas superarían a los atacantes. Si el movimiento de mis alas dependiera de tu alegría iría andando de aquí para allá. Si mi latir se rigiera con tu pasión no podría entender siquiera el sentir de las mariposas alegres en primavera. Si cuando quisiste decir que no alguna vez pensaste que en realidad era un sí bendigo a los campos verdes por tu dudar. Si las cosas llegan y van yo me quedo con el continuar. Si viajé alguna vez al surrealismo que me dejen dormir allí cinco minutitos más.
jueves, 19 de julio de 2012
miércoles, 18 de julio de 2012
Como dicen que las palabras se las lleva el viento
y a mi no me gustan las ráfagas (excepto las salvajes costeras);
me hago sordo de vocabularios y me extiendo vagabundo de las miradas,
me hago grande ante el momento y me hago volar de país en continente.
Cuando me dijeron que la vida eran dos días yo ya contaba hasta tres,
cuando me confesaron las verdades del dolor yo ya sentía las punzadas,
cuando me permitieron ir a navegar yo ya había naufragado.
Perdido allí donde siempre me encuentro me siento mejor.
y a mi no me gustan las ráfagas (excepto las salvajes costeras);
me hago sordo de vocabularios y me extiendo vagabundo de las miradas,
me hago grande ante el momento y me hago volar de país en continente.
Cuando me dijeron que la vida eran dos días yo ya contaba hasta tres,
cuando me confesaron las verdades del dolor yo ya sentía las punzadas,
cuando me permitieron ir a navegar yo ya había naufragado.
Perdido allí donde siempre me encuentro me siento mejor.
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