Mendigando en Atocha con Jose Antonio Primo
me vi encerrado en un river tan lleno como enrocado,
jurando a las viejas niñas del futuro al que no podré volver
y persiguiendo a la dignidad en una montaña de trapos sucios.
Bendiciendo al botones de La Casita,
que me ayuda a subir mi corazón adentro de ese edredón,
me acuesta y amanezco de nuevo en el ayer.
El tiramisú ya está a punto de caramelo: amargo pero suave.
Hay escritores en el olvido y olvidados secretos por escribir. Hay conocidos escondidos y gente escondida para no ser reconocida.
miércoles, 19 de junio de 2013
martes, 18 de junio de 2013
La vida podría ser maravillosa,
si no necesitara nada de eso,
si todo se acabara en tres versos.
La podría podría ser maravillosa,
si la dama de la oscuridad no fuera tan generosa
y las cosas que empezaran no tuvieran que acabar.
La vida podría tener siete vidas,
elegiría la del olvido y la de la melancolía sin recuerdo,
la de las cosas encontradas en trenes a ninguna parte.
si no necesitara nada de eso,
si todo se acabara en tres versos.
La podría podría ser maravillosa,
si la dama de la oscuridad no fuera tan generosa
y las cosas que empezaran no tuvieran que acabar.
La vida podría tener siete vidas,
elegiría la del olvido y la de la melancolía sin recuerdo,
la de las cosas encontradas en trenes a ninguna parte.
viernes, 14 de junio de 2013
Perdóname que sea ahora cuando me pare a pensar en ti,
que te fuiste sin avisar durante un otoño de esos de fiestas de guardar.
Cuando no quisiste abrir más los ojos yo estaba de aquí para allá,
y me doy cuenta de todo eso ahora, cuando los pájaros ya migraron bien lejos.
Como somos hierro, pirita y cuarzo nos dedicamos a recordar en bacanales,
brindamos rompiendo vasos hacia el cielo,
de esos que se destrozan al chocar contra nubes blancas.
Nuestra imagen, que como toda imagen es mental,
se hace clara y se difumina, no a partes iguales,
pues el tiempo es severo y tirano,
es sincero y malvado,
meticuloso con la sonrisa de la mentira,
o con los quiebros del viento de la Gran Manzana.
que te fuiste sin avisar durante un otoño de esos de fiestas de guardar.
Cuando no quisiste abrir más los ojos yo estaba de aquí para allá,
y me doy cuenta de todo eso ahora, cuando los pájaros ya migraron bien lejos.
Como somos hierro, pirita y cuarzo nos dedicamos a recordar en bacanales,
brindamos rompiendo vasos hacia el cielo,
de esos que se destrozan al chocar contra nubes blancas.
Nuestra imagen, que como toda imagen es mental,
se hace clara y se difumina, no a partes iguales,
pues el tiempo es severo y tirano,
es sincero y malvado,
meticuloso con la sonrisa de la mentira,
o con los quiebros del viento de la Gran Manzana.
martes, 4 de junio de 2013
corazones...
El cirujano cardiovascular Dr. Zbigniew Religa observa en un monitor de seguimiento las constantes vitales de un paciente de transplante de corazón. Uno de los colegas de Religa que le ayudó a realizar dos trasplantes consecutivos durante toda una noche duerme en un rincón. 1987. Fotografía de James L. Stanfield
lunes, 3 de junio de 2013
Es cierto,
nunca podré mantenerme como un poeta feliz:
¿acaso existe una victoria del texto versátil frente a la decadencia de la suma de momentos?
Acaricié nubes, me cayeron heroínas, mujeres valientes que ordenaron el planeta,
marcharon rápidamente, se quedaron un rato pero fue demasiado poco,
ahora sólos, los hombres y las mujeres, contaminados;
declarando a conciencia la necesidad de la equidad,
no la del género sino la de la sostenibilidad.
nunca podré mantenerme como un poeta feliz:
¿acaso existe una victoria del texto versátil frente a la decadencia de la suma de momentos?
Acaricié nubes, me cayeron heroínas, mujeres valientes que ordenaron el planeta,
marcharon rápidamente, se quedaron un rato pero fue demasiado poco,
ahora sólos, los hombres y las mujeres, contaminados;
declarando a conciencia la necesidad de la equidad,
no la del género sino la de la sostenibilidad.
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